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"Mi Cristo Interno saluda a sus Cristos Internos y se los bendice" Soy Metafísica.- Me gusta ayudar a los demás y compartir mis aprendizajes y experiencias con quien las necesite, sin pedir nada a cambio.- Voy en busca de mi Crecimiento Espiritual, para ser un mejor ser humano y cumplir a cabalidad con el Plan Divino que me ha sido asignado en este plano.- Considero que nadie es dueño absoluto de la Verdad, por eso, defiendo y respeto la Universalidad de los conceptos y criterios, pues pienso que es la mejor forma de integrarnos en el todo.- Recordemos que "Todos somos Uno con el Padre" .- Por eso mi lema es: "Vive y deja vivir".- Pienso con toda humildad que todos somos Maestros, porque de hecho llevamos Uno dentro de nosotros; simplemente lo que ocurre es que estamos en diferentes y numerosos grados de evolución y por eso necesitamos unos de los otros para seguir nuestro crecimiento y desarrollo espiritual. Por otra parte creo firmemente que tenemos el deber de transmitir nuestro conocimiento, experiencias y aprendizajes, para no practicar el refrán que dice: "Las cosas por saberse se callan y por callarse se olvidan".-

martes, 20 de marzo de 2012

AMARILIS - LA DIOSA DE LA PRIMAVERA - Por: Fernando Castro


La estación favorita de poetas y románticos de todas las épocas y símbolo de la renovación de la vida es la primavera que es aquella transición entre el invierno y el verano, que comienza entre el 20 y el 21 de marzo en el hemisferio note, y entre el 22 y el 23 de septiembre en el hemisferio sur, aun cuando en el hemisferio sur se dice que llega el 21 de septiembre, asunto que se puede explicar de la siguiente forma: al comenzar septiembre si uno observa bien la mayoría de los arboles se pueden ver sus azahares blancos floreciendo, aromatizando y embelleciendo el entorno, señal inequívoca de la llegada in crescendo de la Señora Amarilis, Diosa de la Primavera, que trabaja con la llama de la Resurrección para el planeta Tierra, restableciendo, renovando y dando nuevo ser a la naturaleza toda, y que el 23 de septiembre hace su llegada definitiva.

Esto que le sucede al planeta Tierra también le sucede al ser humano y es una muy buena fecha o estación para renovarse por entero haciendo que surja todo aquel estado adormecido por el invierno interior que le sucede al “yo personal”, para que despierte a la luz del Sol, remontando el arco iris que se alza desde el “Dios Interior”, atreviéndose a ir a lo más alto del cambio interno.

Estudiaremos el tema “El Primer Verdor” donde podremos apreciar como toda la belleza, jubilo y encanto de la primavera ha sido captada por poetas y pintores, dejando todo el significado de ésta estación en los sensibles trazos y letras, de quienes han sentido en el corazón la presencia de la Diosa de la Primavera, agradeciéndole con la atenta y silenciosa observación.


EL PRIMER VERDOR

La primavera es una de las cuatro estaciones de las zonas templadas, es la transición, entre el invierno y el verano. Primavera proviene de la palabra “prima” que significa “primer” y “vera” que es “verdor”, así que primavera es “primer verdor”. Es el símbolo de la resurrección y renovación de la vida, de aquello que aparentaba haberla perdido, es Dios con su capacidad de volver a la vida toda la naturaleza de forma bella y pura, verdaderamente es aquello del PRIMER VERDOR o el primer aliento de la vida.

Todo el encanto, primor y belleza de la Señora Amarilis, lo podemos encontrar en una de las obras maestras del pintor renacentista Italiano Sandro Botticelli llamado “La Primavera”, así como también en la poesía de la destacadísima poetisa chilena Gabriela Mistral, donde en su poema “Doña Primavera” plasma el aspecto resurrección de la primavera en uno de sus verso diciendo:

“Doña primavera
De aliento fecundo,
Se ríe de todas las penas del mundo…”

Es la estación que más viveza nos proporciona, especialmente hablando de los ojos, pues todo se cubre con un manto verde llenándonos de esa fuerza interna que constituye lo esencial y más importante de lo que somos y que es la vida, cuyo movimiento de esta estación dentro de nosotros, es ascendente y hacia el exterior, lo que significa que es un proceso de cambio, crecimiento y renovación de todo internamente hablando, pues se activa la Curación como un tejido delgado y transparente de seda, saludable, rebosante y lleno del Quinto Aspecto de Dios, VIDA.

Musicalmente hablando es la estación de la música, pues todo crece en esa armonía y musicalidad de Dios, digna de consagración que pareciera que en cada brote en flor, en la brisa y en el ruborizado amor de los seres sensibles sonara “La Consagración de la Primavera” de Ígor Stravinski, en armonía, ritmo y timbre. Es la primavera, la sagrada que nos trae la Vida englobando las actividades y característica de todo lo existente.

La Señora Amarilis posee una forma llena de gracia y sentimiento al moverse, muy grata y viva que suele manifestarse en las personas que la perciben con signos exteriores de color y alegría.

Puedes atraer la Presencia de la Diosa de la Primavera, la Señora Amarilis, escuchando “Primavera” de “Las Cuatro Estaciones” de Antonio Vivaldi.


LA ALEGRIA PERFECTA

La Señora Amarilis que trabaja con la llama de la Resurrección para el planeta Tierra, restableciendo, renovando y dando nuevo ser a la naturaleza toda, en el ser humano renueva el deseo de vivir mediante la alegría perfecta, que es un estado de conciencia de buen humor, en donde encontramos espontaneidad, vivacidad, optimismo sin violencia.

La alegría es la expresión de nuestro “Dios Interior” desenvuelta en perfecto equilibrio con nuestros cuerpos físico, vital, emocional y mental, y de una inteligencia despejada que permite observar la vida sin ningún contenido del pasado que nuble, opaque y detenga el gozo de Ser.

Así que si en primavera te esfuerzas en recibirla en este estado de conciencia la Señora Amarilis al hacer su descenso el día 23 de septiembre, tocara con su Manto de la Llama de la Resurrección tu Ser, llenándolo de uno de los atributos de la alegría, la serenidad.

Otro don que otorga la Señora Amarilis al que la reciba en perfecta alegría es el optimismo, el que llega solo si se está sereno, ya que el verdadero estado de conciencia de optimismo procede de un sano equilibrio físico, emocional y mental, que es consecuencia de vivir despreocupadamente de todo aquello que pueda turbar la paz del “Dios Interior”, es vivir con fe en que solo lo bueno va a suceder.

La primavera está llena de vitalidad por lo que es importante sostenerse firmemente en la alegría, serenidad y optimismo, para recibir esta vitalidad, pues la vitalidad depende del temperamento y del estado del organismo para poder recibirla en forma perfecta, pues si se está negativo la cualidad vital de la Señora Amarilis no se puede recibir.
Puedes decir:

“Yo Soy la Perfecta Alegría, Serenidad y Optimismo de la Señora Amarilis que me llena de vitalidad y me envuelve en la Llama de la Resurrección”.

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